Un sitio web horizontal es aquel cuya oferta de contenidos y servicios es amplia, heterogénea, elaborada con la intención de captar la atención de audiencias masivas. Son como grandes mercados en los que la gente encuentra un poco de todo y hay para todos. Un ejemplo claro es Yahoo, portal que además de sus servicios de búsqueda y correo, brinda mucha información con la intención de que sus usuarios permanezcan allí. En cambio un sitio web vertical está consagrado a un tema en particular (salud, deportes, economía y finanzas, turismo, o hasta más específicos) y busca llamar la atención de públicos con necesidades concretas.

Avezado al uso de internet para solucionar casi cualquier problema, el usuario de hoy busca lo que quiere sin mayores rodeos: un par de palabras clave en Google y obtiene lo más parecido a lo que requiere. Este fenómeno no solo ha multiplicado los sites verticales, sino que ha ocasionado que en su afán de conquistar el corazón de su público objetivo –cada vez más exigente- procuren ofrecer el servicio más profesional y oportuno, el más competitivo.

 

La competencia vertical

A simple vista, el desarrollo de un sitio web vertical o temático favorece las visitas toda vez responde a necesidades particularísimas, claramente identificables. Pero lo cierto es que aun a sabiendas de las características de su público, un site de este tipo se enfrenta a la urgencia de proyectar credibilidad en medio de una oferta abrumadora. Es más: caso de que los competidores escaseen, un website vertical no escapa de la obligación de convencer a su gente, para lo cual necesita argumentos de peso.

La segmentación del público facilita la orientación de toda estrategia de marketing y ventas, sí, pero cuando pongas en marcha la construcción de tu sitio web vertical ten en cuenta que para inspirar confianza también debes inspirar –y demostrar- profesionalismo, mantener una política de optimización permanente, ofrecer contenidos de la mejor calidad, de suerte que conviertas tu propuesta en referencia, lo cual hará posible mantenerte por encima del resto. No olvides, además, que tu audiencia exige y renueva sus exigencias, no da tregua, luego debes hacer todo a tu alcance para tenerlo cerca y leal a ti.

¡No son lo mismo! Diferencias entre un sitio web y una página web