A raíz del sinnúmero de herramientas disponibles para crear y publicar websites, cada vez es más sencillo tener presencia en Internet. No ameritan destrezas de programación ni de diseño -o apenas tan solo-, son gratuitas, y si tienes en tus manos los contenidos básicos, en muy poco tiempo tu sitio web estará a la vista de todos. Sin excepción ofrecen un puñado de diseños preestablecidos (plantillas), al que por fuerza debes ajustarte, vaciar allí la información y asunto resuelto. Ahora bien, si tus intenciones son hacerte de un lugar en la web para innovar, competir y desarrollar tu negocio, estás en la obligación de inspirar profesionalismo, cosa que difícilmente conseguirás con plantillas predeterminadas cuyo uso está al alcance de cualquiera.

Para reforzar esta declaración, cotejemos las ventajas de un sitio web profesional con respecto al uso de plantillas corrientes:

-El repertorio de plantillas es limitado, de manera que tienes que adaptarte a los estilos y colores que hay, lo que reduce sustancialmente las posibilidades de personalizar tu publicación. En cambio con un sitio web profesional el proceso de diseño es a la medida de tus necesidades y hecho por especialistas de conformidad con la imagen de tu marca.

-El usuario deseoso de soluciones suele mosquearse cuando llega a un site prefabricado, pues lo asocia con improvisación, precariedad y negligencia. Con un site elaborado profesionalmente proyectas seriedad y cuidado, bases de la credibilidad de tu propuesta.

-La velocidad de carga de contenidos (imágenes, animaciones, videos, etc.) de las plataformas que brindan plantillas es lenta, y si llegaras a necesitar auxilio, tardarías bastante tiempo en recibir respuesta. A diferencia de un sitio web profesional, cuyo servicio de soporte técnico actúa con la urgencia del caso.

– Por su gratuidad, las páginas de plantillas con frecuencia muestran publicidad de terceros en tu site, lo cual definitivamente no causa la mejor impresión.

– Inclinarse por una plantilla implica conformarse con un subdominio, el cual no es tenido muy en cuenta por los motores de búsqueda para efectos de posicionamiento. Con un sitio web profesional eliges tu dominio, además de que los recursos de optimización (estrategia SEO) son notablemente más amplios comparados con los de una plantilla, dentro de la cual es muy poco lo que puedes hacer para rankearte en Google.

“Tener un sitio web exige mejorarlo, renovarlo y adecuarlo a las necesidades del público si deseas competir y ganar protagonismo. No basta tener presencia en internet, hay tenerla profesionalmente para crecer”.